El atropello mortal de dos adolescentes ciclistas en Cranford no es un incidente aislado, sino el último eslabón de una cadena de tragedias viales que ha sacudido a Nueva Jersey en los últimos meses. Según datos de la Policía Estatal, el estado ha registrado un aumento del 40% en casos de atropellos con fuga en comparación con el mismo período del año anterior, una tendencia que expertos en seguridad vial atribuyen a una combinación de exceso de velocidad, falta de infraestructura segura y una cultura de impunidad que permite a los conductores eludir las consecuencias de sus acciones. «No es una casualidad, es un problema sistémico que requiere soluciones urgentes», advirtió el Dr. Richard Lewis, profesor de Seguridad Vial en la Universidad de Rutgers, quien ha estudiado el fenómeno en profundidad. Lewis señala que, mientras otros estados como Nueva York y California han implementado medidas estrictas para reducir los accidentes, Nueva Jersey se ha quedado atrás, con leyes menos severas y una infraestructura que no protege adecuadamente a peatones y ciclistas.
El accidente en Cranford, donde dos jóvenes perdieron la vida al ser arrolladas por un conductor que huyó de la escena, es solo el más reciente de una serie de incidentes que han conmocionado al estado. En las últimas semanas, una turista alemana fue atropellada y murió en la Quinta Avenida de Nueva York, Pedro Chavaz perdió la vida en un atropello con fuga en Nueva Jersey, y Stephanie Muñoz fue arrollada en Newark por un conductor que rebasó ilegalmente. «Cada una de estas muertes era evitable. El problema no son solo los conductores, es un sistema que no los disuade de cometer estos crímenes«, declaró Mark Thompson, activista de la organización Bike NJ, quien ha documentado el aumento de accidentes en el estado. Thompson señala que, en muchos casos, los conductores que huyen nunca son encontrados, lo que envía un mensaje peligroso: «Si atropellas a alguien, puedes salirte con la suya«.
Los datos respaldan esta preocupación. Según un informe de la Administración de Seguridad Vial de NJ, en lo que va de 2025 se han registrado 214 casos de atropellos con fuga, un aumento significativo frente a los 187 del año pasado y los 128 de 2023. Más alarmante aún es que el porcentaje de casos resueltos ha caído del 65% al 55%, lo que significa que casi la mitad de los conductores responsables nunca enfrentan consecuencias. «Esto crea un círculo vicioso: menos castigos, más impunidad, más accidentes», explicó Lewis. En Cranford, por ejemplo, los vecinos han denunciado durante años que Burnside Avenue es una «trampa mortal» debido a la falta de reductores de velocidad y al exceso de confianza de los conductores, que suelen ignorar los límites de velocidad. «Los autos pasan como balas. Hemos pedido soluciones, pero nadie nos escucha«, lamentó Cathy Donlin, una de las testigos del accidente.
Ante esta situación, los expertos proponen una serie de medidas urgentes para revertir la tendencia. En primer lugar, endurecer las penas para conductores que huyan de la escena de un accidente, elevando las sanciones de los actuales 10 años de prisión a un mínimo de 20 años en casos de muerte. En segundo lugar, invertir en infraestructura segura, como ciclovías protegidas y reductores de velocidad en zonas residenciales. Finalmente, implementar tecnología como cámaras de tráfico en intersecciones peligrosas para disuadir a los infractores. «Nueva Jersey tiene los recursos. Falta voluntad política«, declaró Thompson. Mientras tanto, en Cranford, los vecinos continúan exigiendo justicia para las dos adolescentes y cambios concretos que eviten más tragedias. «No queremos más promesas. Queremos acción«, clamó Keegan Parkhill, quien ha organizado protestas para presionar a las autoridades.
