El presidente Luis Abinader hizo historia al regresar a un aula después de 20 años, no como visitante, sino como profesor de Moral y Cívica, una asignatura que, según explicó, es fundamental para formar ciudadanos responsables y comprometidos con su país. La clase, impartida a estudiantes de quinto grado del Liceo Germán Martínez, fue mucho más que una lección: fue un símbolo del compromiso del Gobierno con una educación que trascienda lo académico y forme personas íntegras. Abinader no solo habló de valores, sino que los vivió, interactuando con los alumnos y escuchando sus propuestas para mejorar su entorno.
Lo más destacado de la jornada fue el enfoque práctico que le dio el presidente a la clase. En lugar de limitarse a teorías, abordó temas como el respeto a las normas viales, la importancia de cuidar los espacios públicos y la necesidad de rechazar la corrupción. Pero lo que realmente marcó la diferencia fue el diálogo abierto que estableció con los estudiantes, quienes, lejos de ser simples oyentes, plantearon soluciones concretas para problemas que enfrentan a diario. «Queremos más seguridad en nuestros barrios», «hay que respetar las filas en los bancos», «necesitamos más limpieza en los parques», fueron algunas de las ideas que surgieron, demostrando que los jóvenes tienen una visión clara de lo que su país necesita.
Esta clase no fue un acto aislado, sino el inicio de un proceso más amplio. La Ordenanza 02-2025, aprobada por el Ministerio de Educación, oficializa la inclusión de la Moral y Cívica en el currículo escolar, con el objetivo de formar ciudadanos que no solo sepan, sino que también actúen con ética. El ministro Luis Miguel De Camps explicó que la asignatura se impartirá en todos los niveles educativos, con materiales didácticos diseñados para fomentar la reflexión crítica y la participación activa. Además, se promoverán acuerdos de convivencia escolar, donde los estudiantes se comprometerán a respetar a sus compañeros y a rechazar prácticas como el bullying.
Al finalizar la clase, Abinader dejó claro que este es solo el primer paso. A partir de agosto de 2026, la asignatura se impartirá en todos los grados, con un enfoque que combine la teoría con la práctica. El presidente también anunció que otros altos funcionarios, como la vicepresidenta Raquel Peña, se sumarán a esta iniciativa, demostrando que la ética es un compromiso de todo el Gobierno. «Queremos que cada escuela sea un espacio donde se aprenda a ser mejor persona, porque solo así construiremos una República Dominicana más justa y próspera», concluyó Abinader, dejando en claro que la apuesta por la educación en valores es, ante todo, una apuesta por el futuro del país.
