📍 Pekín, China | 19 de enero de 2026
📈 Un Año de Crecimiento y Desafíos
China cerró el año 2025 con un crecimiento del PIB del 5%, cumpliendo así su meta oficial de expansión económica, según datos de la Oficina Nacional de Estadística. Este resultado, aunque positivo, refleja una economía en transición, donde el superávit comercial récord de US$1.2 billones fue el principal impulsor del crecimiento, compensando las debilidades internas.
El crecimiento del 5% en 2025 es un logro significativo, especialmente considerando los desafíos que enfrentó la economía china, como la crisis inmobiliaria y las tensiones comerciales con Estados Unidos. Sin embargo, el cuarto trimestre del año mostró una desaceleración al 4.5%, la tasa más baja desde finales de 2022, lo que indica que los motores tradicionales del crecimiento están perdiendo fuerza.
🌍 El Superávit Comercial: El Motor del Crecimiento
El sector externo fue el gran protagonista del crecimiento chino en 2025. A pesar de las políticas arancelarias más estrictas impuestas por la administración de Donald Trump, China logró un superávit comercial histórico de US$1.2 billones, gracias a un aumento del 6.1% en sus exportaciones. Este crecimiento se debió, en gran parte, a la expansión de las manufacturas chinas en mercados emergentes de Asia y África, lo que permitió mitigar el impacto del proteccionismo occidental.
Sin embargo, esta dependencia del sector externo también representa un riesgo, ya que China podría verse afectada si otros socios comerciales adoptan medidas de defensa similares.
🏗️ Crisis en el Sector Inmobiliario y Consumo Débil
Mientras el sector externo brilló, el mercado interno continuó mostrando signos de debilidad:
- Inversión inmobiliaria: Cayó un 17.2% anual, extendiendo una crisis de deuda que ya lleva tres años sin señales de recuperación.
- Consumo interno: Las ventas minoristas, un indicador clave del consumo de los hogares, apenas crecieron un 3.7% en el año, reflejando la desconfianza del consumidor chino ante la incertidumbre económica y la deflación de precios, que apenas aumentaron un 0.8% en 2025.
🔍 Una Nueva Era de Crecimiento Moderado
China ha entrado en una fase de «nueva normalidad», donde las tasas de crecimiento del 8% que caracterizaron las primeras décadas del siglo XXI ya no son realistas. En su lugar, el gobierno chino está priorizando el «desarrollo de alta calidad», con un enfoque en la inversión en inteligencia artificial y tecnologías avanzadas para reducir su dependencia tecnológica del exterior. Esta estrategia es clave para mantener la competitividad en un entorno geopolítico cada vez más complejo.
📉 Perspectivas para 2026: Desaceleración y Estrategias de Recuperación
Las proyecciones para 2026 sugieren una continuación de la desaceleración, con un crecimiento estimado en torno al 4.5%. Para evitar un estancamiento, China deberá enfocarse en:
- Estímulos fiscales para reactivar el mercado inmobiliario.
- Políticas para elevar la confianza del consumidor y estimular el consumo interno.
- Innovación tecnológica como pilar para sostener la economía en el futuro.
El éxito de estas estrategias será crucial para determinar si China puede mantener su posición como una de las economías más dinámicas del mundo, a pesar de los desafíos internos y externos.
💬 Reflexión Final: Lecciones para la Economía Global
El caso de China en 2025 ofrece lecciones valiosas para economías en todo el mundo:
- La resiliencia económica es posible incluso en entornos adversos, pero requiere adaptabilidad y un enfoque en sectores estratégicos.
- La dependencia externa puede ser un salvavidas a corto plazo, pero también un riesgo si no se diversifican los mercados.
- La innovación tecnológica es esencial para mantener la competitividad en un mundo globalizado y en constante cambio.
