Desde la implementación del protocolo de atención a pacientes extranjeros en las maternidades públicas de República Dominicana, el Servicio Nacional de Salud (SNS) ha registrado una reducción del 17.07% en el número de partos de madres haitianas en los primeros ocho meses de 2025. Según los datos del Repositorio del SNS, en el período enero-agosto de 2025, se registraron 13,125 partos de madres haitianas, en comparación con los 17,981 del mismo período de 2024. Sin embargo, el impacto más significativo se observó en el período mayo-agosto de 2025, donde los partos de madres haitianas cayeron un 54.48%, pasando de 8,672 a 3,812, tras la implementación del protocolo en mayo de este año.
El protocolo, que incluye la presencia permanente de agentes de la Dirección General de Migración en los accesos principales de los hospitales, ha logrado disuadir a muchas mujeres haitianas de acudir a estos centros para dar a luz. «Desde que se inició con el operativo de migración en las maternidades, ha disminuido muchísimo el flujo de parturientas haitianas; ellas vienen ya cuando les toca parir, pero a consulta no, y desde que dan a luz, el equipo de migración realiza el debido proceso sobre su documentación», explicó Yanet Hernández, directora de comunicaciones de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, quien destacó que, aunque el protocolo ha reducido la presencia de madres haitianas, el hospital sigue brindando atención médica a todas las pacientes, independientemente de su nacionalidad. «El protocolo no impide que reciban atención, pero sí garantiza que se revise su estatus migratorio una vez que dan a luz», aclaró Hernández, quien añadió que esta medida ha permitido ordenar el flujo de pacientes y garantizar que las mujeres dominicanas reciban atención prioritaria.
Los datos del SNS también revelan que, en el período enero-agosto de 2025, el 27.7% de los partos registrados en la red pública correspondieron a madres haitianas, una cifra que, aunque sigue siendo significativa, representa una disminución importante frente al 33.4% registrado en el mismo período de 2024. «Esto demuestra que el protocolo está funcionando, pero aún queda trabajo por hacer», comentó un funcionario del SNS, quien destacó que el objetivo no es negar la atención médica, sino regular el acceso a los servicios públicos y garantizar que estos sean utilizados prioritariamente por la población dominicana. «No se trata de deportar a nadie, sino de asegurar que los recursos públicos se utilicen de manera justa y equitativa», argumentó el funcionario, quien también reconoció que la medida ha permitido mejorar la atención para las pacientes dominicanas, reduciendo los tiempos de espera y garantizando un servicio más eficiente y accesible.
Aunque el protocolo ha generado controversia, especialmente entre organizaciones de derechos humanos que argumentan que se debe garantizar el derecho a la salud sin importar el estatus migratorio, las autoridades del SNS defienden que la medida es necesaria para proteger el sistema de salud público, que en los últimos años ha estado sobrecargado por la alta demanda de servicios por parte de pacientes extranjeros. «El protocolo no es perfecto, pero es un paso en la dirección correcta para proteger nuestro sistema de salud», comentó un funcionario del SNS, quien también destacó que la medida ha permitido reducir la presión sobre los hospitales y mejorar la calidad de la atención para las pacientes dominicanas. Sin embargo, los críticos del protocolo insisten en que el derecho a la salud es un derecho humano fundamental y que cualquier medida que limite el acceso a la atención médica por motivos migratorios es inaceptable y contraria a los principios de la ética médica.
