Un hito en la historia de la Iglesia El Vaticano ha anunciado la implementación de un sistema de inteligencia artificial que traducirá las misas en la Basílica de San Pedro a 60 idiomas en tiempo real, una innovación que se estrenará la próxima semana. Este avance tecnológico permitirá a los fieles de todo el mundo seguir las celebraciones litúrgicas en su idioma natal, directamente desde sus smartphones o a través de sistemas de audio en la basílica.
Accesibilidad y precisión El sistema ha sido diseñado para eliminar las barreras lingüísticas, facilitando que los 20 millones de visitantes anuales del Vaticano puedan participar plenamente en las misas. La IA ha sido entrenada con términos teológicos y litúrgicos, asegurando traducciones fieles y precisas. Además, la aplicación incluirá cantos, lecturas y homilías, ofreciendo una experiencia litúrgica completa.
Preparativos para el Jubileo 2026 Esta tecnología será fundamental durante el Año Santo 2026, donde se espera una afluencia récord de peregrinos. El Vaticano ha preparado un programa de celebraciones que combina tradición y modernidad, incluyendo un sistema de reservas en línea («Smart Pass») para gestionar el acceso a la basílica. La aplicación también ofrecerá contenido histórico y espiritual, enriqueciendo la visita de los fieles.
Un legado de innovación y unidad El proyecto, patrocinado por ENI, refleja el compromiso del Vaticano con la modernización y la conservación de su patrimonio. La introducción de la tipografía «Michelangelus», inspirada en la caligrafía de Miguel Ángel, es otro ejemplo de cómo la Iglesia integra arte y tecnología para celebrar su historia.
Impacto global Esta iniciativa no solo facilitará la participación en las misas, sino que también fortalecerá el vínculo entre la Iglesia y sus fieles en todo el mundo. Al eliminar las barreras del idioma, el Vaticano reafirma su mensaje de unidad y universalidad, haciendo que la fe sea accesible para todos, independientemente de su origen o lengua materna.
Conclusión Con este sistema, el Vaticano demuestra que la tecnología puede servir a la espiritualidad, creando puentes entre culturas y generaciones. En un mundo cada vez más conectado, esta innovación es un paso adelante para llevar el mensaje del Evangelio a cada rincón del planeta, en el idioma de cada peregrino.
