📍 Santo Domingo, República Dominicana | 19 de enero de 2026
🌩️ Una Imagen que Combina Ciencia y Arte
La astronauta de la NASA Nichole Ayers ha capturado una de las imágenes más sorprendentes y reveladoras de los últimos años: un rayo azul brillante iluminando el interior de una nube, visto desde la Estación Espacial Internacional (EEI). La fotografía, tomada el 1 de julio de 2025 mientras la EEI orbitaba a 400 kilómetros de altura sobre Milán, Italia, es un testimonio de la belleza y el poder de la naturaleza, así como una herramienta científica invaluable.
«Para estas fotos, tuve la suerte de que Milán estuviera cerca. Esto nos da una idea de lo grandes que pueden llegar a ser algunas de estas tormentas y relámpagos», compartió Ayers en X. La imagen forma parte de una secuencia de fotos capturadas a 120 fotogramas por segundo, lo que permite apreciar la intensidad y la dinámica de los fenómenos eléctricos desde una perspectiva única.
📸 El Reto de Fotografiar un Rayo desde el Espacio
Capturar un rayo desde la EEI es una tarea que requiere precisión, tecnología avanzada y paciencia. La estación espacial viaja a una velocidad de 28,000 kilómetros por hora, mientras que los relámpagos son breves e impredecibles. «Las tomas como estas requieren bastante planificación y sincronización», explicó Ayers. «Este vídeo es una secuencia de imágenes fijas tomadas a alta velocidad para capturar el momento exacto».
La EEI, que dejará de operar en 2030, ofrece una vista privilegiada para estudiar tormentas y otros fenómenos en diferentes regiones del mundo. «Desde aquí arriba tenemos una vista única de los relámpagos, y hemos intentado capturar todo lo posible», añadió la astronauta.
🔬 La Importancia de Estudiar Rayos desde el Espacio
La NASA destaca que estas observaciones desde el espacio son fundamentales para estudiar la atmósfera superior de la Tierra y comprender mejor los fenómenos eléctricos asociados a las tormentas. Estas imágenes tienen aplicaciones prácticas cruciales:
- Mejorar los modelos meteorológicos: Permiten predecir tormentas con mayor precisión.
- Proteger sistemas de comunicación y aeronaves: Los rayos pueden interferir con las comunicaciones y representar un riesgo para la aviación.
- Monitorear el cambio climático: Ayudan a registrar cómo el planeta cambia con el tiempo debido a la actividad humana y los fenómenos naturales.
«Este registro permite a los científicos monitorear desastres, dirigir la respuesta sobre el terreno y estudiar los fenómenos con mayor detalle», concluye la NASA.
💬 Reflexión Final: La Ciencia y la Belleza del Espacio
La fotografía de Nichole Ayers es un ejemplo de cómo la ciencia y el arte pueden unirse para revelar la grandeza de la naturaleza. Desde la EEI, los astronautas no solo observan la Tierra, sino que también contribuyen a protegerla mediante el estudio de fenómenos que, desde el suelo, serían imposibles de analizar con tanta precisión.
