Lo que comenzó como un momento de alegría y celebración terminó en una de las tragedias más conmovedoras del año en Nueva Jersey. José Melo, un DJ dominicano de 53 años, se declaró culpable de homicidio agravado tras apuñalar hasta la muerte a su prometida, Naket Jadix Trinidad Maldonado, de 31 años, apenas un día después de pedirle matrimonio en público y compartir el video en redes sociales. El crimen, ocurrido en diciembre de 2024, ha dejado a dos niñas sin madre y a una comunidad en shock.
La propuesta que escondía una oscuridad El 29 de diciembre de 2024, Melo publicó en Facebook un video donde, en medio de un bar abarrotado de gente, se arrodillaba frente a Naky y le proponía matrimonio. La escena, acompañada de música y aplausos, contrastaba con la realidad que vendría después: al día siguiente, Naky fue hallada sin vida en su casa, víctima de un ataque con arma blanca. Las autoridades llegaron al lugar tras una llamada de emergencia, pero ya no había nada que hacer.
Un pasado que repetía su patrón Melo no era un desconocido para el sistema judicial. En 2010, había sido condenado por agresión sexual agravada tras amenazar a una mujer con una navaja. Este antecedente, junto al reciente asesinato, revela un patrón de violencia que no fue detenido a tiempo. Ahora, tras declararse culpable, enfrenta una posible pena de 30 años de prisión, que será definida en marzo de 2026.
El impacto en una familia sin apoyo Naky, conocida cariñosamente como «Naky», era madre de dos niñas pequeñas y no tenía otros familiares en Nueva Jersey. Su tía, en un gesto de desesperación y amor, creó una campaña comunitaria para recaudar fondos y llevar su cuerpo de regreso a Puerto Rico. La solidaridad no se hizo esperar: cerca de $30,000 dólares fueron recaudados, demostrando el impacto que este crimen tuvo en la comunidad.
Violencia de género: Un problema que persiste Este caso no es aislado. Es un ejemplo más de cómo la violencia doméstica puede escalar de manera impredecible, incluso en relaciones que parecen estables. Las autoridades y organizaciones de apoyo a víctimas insisten en la necesidad de identificar señales de alerta y de ofrecer recursos efectivos para quienes se encuentren en situaciones de riesgo.
Un mensaje de justicia y prevención Mientras Melo espera su sentencia, el caso de Naky sigue resonando como un llamado a la acción. La justicia para ella y su familia es un paso, pero la verdadera solución requiere educación, prevención y apoyo comunitario para erradicar la violencia de género.
